Investigación

Derecho al empleo decente

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    Pacto Mundial para el Empleo: La expresión Pacto Mundial para el Empleo hace referencia a la  resolución aprobada por la Conferencia Internacional del Trabajo en su 98º  período de sesiones (Ginebra, junio de 2009), titulada “Para recuperarse de la crisis: un pacto mundial para el empleo”

El Pacto Mundial para el Empleo fue adoptado por los representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores en la OIT en junio de 2009 en medio de la crisis internacional,  “su vigencia va más allá de esa crisis” y se lo considera en la actualidad un instrumento que puede servir como marco para “un nuevo modelo de desarrollo social y de crecimiento económico”.

El Pacto Mundial para el Empleo se basa en el Programa de Trabajo Decente; por consiguiente, en él se recuerda que el respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, la promoción de la igualdad de género y el fomento de la expresión, de la participación y del diálogo social también son críticos para la recuperación y el desarrollo.

Si se adoptan de forma integral y coordinada, estas políticas pueden reducir las tensiones sociales, mitigar el impacto negativo de la recesión en las personas, estimular la demanda agregada y reforzar tanto a las economías de mercado competitivas como un proceso de crecimiento más incluyente.

En resumen, el Pacto responde tanto a las aspiraciones de las personas como a las necesidades de la economía real.

Es importante señalar que el Pacto Mundial para el Empleo hace un llamado a favor de iniciativas de política coordinadas a nivel mundial, lo que permitirá maximizar su impacto positivo para el empleo y las empresas sostenibles en todo el mundo. El Pacto presta especial atención a los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, y a los países que disponen de un escaso margen fiscal y de políticas para actuar contra la crisis.

El Pacto Mundial para el Empleo contiene un conjunto de recomendaciones estratégicas para promover el trabajo decente, proteger a las personas, generar un entorno favorable a las empresas sostenibles y promover el diálogo social, y ha sido concebido para que cada país pueda aplicar sus recomendaciones de acuerdo a sus necesidades.

El objetivo consiste en “en colocar el empleo como un objetivo fundamental de las políticas macroeconómicas”, pues “el crecimiento económico sin empleo no es sostenible”.

El Pacto sigue recibiendo cada vez más apoyo: lo han hecho suyo la Asamblea General, el Consejo Económico y Social, el Grupo de los Veinte y diversos organismos regionales y nacionales. Respalda ese apoyo el reconocimiento de la necesidad de acelerar una recuperación que genere puestos de trabajo, de modo de proporcionar una base más firme para lograr un crecimiento cualitativo mediante políticas más consecuentes encaminadas a cumplir el objetivo de pleno empleo y trabajo decoroso para todos y cohesión social. Se reconoce que el Pacto es un instrumento eficaz para ayudar a acelerar el cumplimiento de los objetivos de
desarrollo, entre ellos los Objetivos de Desarrollo del Milenio,

SITUACION ACTUAL: 28/4/2011 E/2011/92 Informe de seguimiento y promoción del Pacto Mundial para el Empleo aprobado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)

EMPLEO Y GENERO: Reseña No.15 Pacto Mundial para el Empleo - Crisis económica global, género y trabajo: cuestiones y opciones clave en materia de políticas Global Jobs Pact Policy Brief No.15 - Global economic crisis, gender and work: key policy challenges and options - [pdf 159 KB]

Algunos países en desarrollo han comunicado despidos masivos de mujeres trabajadoras, en particular en los sectores de la fabricación intensiva en mano de obra orientada a la exportación, como el de confección. La mayoría de ellas se han incorporado a la cola de desempleados, pero sin cobertura de protección
social, por lo que han ido a engrosar las filas de trabajadores pobres de la economía informal. La crisis está significando además para las mujeres un aumento de las horas de trabajo productivo, para compensar la pérdida de los ingresos en el hogar.
Lo más irónico y perturbador de la actual crisis económica y del empleo es que, mientras que se originó en las economías ricas y fue causada por los actores financieros ricos, son las personas pobres y más vulnerables, sobre todo las mujeres, de los países en desarrollo quienes soportan la mayor carga.

Muchos países en desarrollo han aprobado además presupuestos basados en una perspectiva de género que prevén la adopción consecuente de programas de estímulo o la revisión de los existentes. Tales presupuestos pueden mejorar las probabilidades de las mujeres de beneficiarse equitativamente de las medidas anticíclicas, tanto en lo que respecta a la inversión pública como a la creación de empleo y su retención, y a la expansión de la protección social, en particular para los pobres y los más vulnerables.

La inversión en el desarrollo humano de la población femenina no sólo es una sana medida económica, sino que favorece también el desarrollo sostenible y la ruptura del ciclo intergeneracional de pobreza. La salud y la nutrición de los hijos de mujeres que tienen estudios suelen ser mejores que cuando éstas carecen de tales estudios. También las oportunidades educativas de las niñas mejoran. Las pruebas existentes indican que la garantía de la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación y la formación es fundamental para mejorar las probabilidades de las niñas de desempeñar un trabajo productivo en fases posteriores de su ciclo vital.

 

OTRAS RESEÑAS SOBRE EL PLAN MUNDIAL DE EMPLEO:  Recovering and sustaining growth and development: The contribution of the Global Jobs Pact - [GB.307/WP/SDG/1 - pdf 251 KB]

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    • HIV ANTE LA CRISIS GLOBAL November 2010:   Global Jobs Pact Policy Brief No.16 - Income generation and sustainable livelihoods for people living with and affected by HIV and AIDS - [pdf 153 KB]

      • Informe de la OIT y el PNUD -agencias de Naciones Unidas- sobre "Trabajo y Familia" en América Latina y el Caribe: "Hacia nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad social" fue presentado en Ginebra en el marco de la 98ª Conferencia Internacional del Trabajo argumenta que la conciliación entre vida familiar o personal y vida laboral, constituye “uno de los mayores retos de nuestro tiempo”, ya que “se trata de una dimensión fundamental para promover la igualdad y combatir la pobreza desde el mundo del trabajo”

        El informe de OIT y PNUD aporta datos según los cuales un 53 por ciento de las mujeres de América Latina y el Caribe están incorporadas ahora al mercado de trabajo, una proporción que se empina hasta 70 por ciento al considerar a las mujeres entre 20 y 40 años, un avance que “ha tenido efectos importantes en la generación de riqueza de los países, el bienestar de los hogares y la disminución de la pobreza”.

        Las tensiones entre trabajo y familia “están generando altos costos para las mujeres, para las personas que requieren de cuidados, y también para el crecimiento económico de los países, el buen funcionamiento del mercado de trabajo y la productividad de las empresas”.

        “Hoy las mujeres comparten con los hombres el tiempo de trabajo remunerado, pero no se ha generado un proceso de cambio similar en la redistribución de la carga de tareas domésticas. Tampoco se ha producido un aumento significativo en la provisión de servicios públicos en apoyo a estas tareas; ni se ha logrado reorganizar la vida social”, agrega el informe.

        Las tensiones entre vida laboral y familiar generan problemas de rendimiento, compromiso y estabilidad en los puestos de trabajo, detienen el progreso en materia de igualdad de género, y afectan la calidad de vida de las personas y de su entorno, lo cual redunda en un desaprovechamiento de la fuerza laboral.

        El informe dice que la incorporación de las mujeres al trabajo ha puesto al descubierto la existencia de una rigidez en los papeles de género, la desvalorización de las labores domésticas y la percepción de que el cuidado familiar y del hogar debe ser asumido por las mujeres.

        También destaca que las tensiones entre trabajo y familia y sus efectos sobre las perspectivas laborales de las mujeres, ponen sobre la mesa de discusión la “cuestionable calidad” de los empleos disponibles para muchas mujeres que se ven forzadas a trabajar en la economía informal, o el que sus ingresos en trabajos remunerados sean 70 por ciento de los que reciben los hombres.

        El informe de la OIT y el PNUD propone buscar fórmulas de conciliación de la vida laboral y familiar “con corresponsabilidad social, es decir que las tareas de cuidado sean compartidas entre hombres y mujeres, pero también entre el Estado, el mercado y las familias, así como por la sociedad en general”.

        Las dos agencias de Naciones Unidas OIT y PNUD proponen una serie de estrategias públicas y áreas de intervención, tanto legales como políticas y administrativas, que deberían ser emprendidas mediante acciones por parte del Estado, las empresas, los sindicatos, los individuos y diversas organizaciones sociales.

        El estudio también registra buenas prácticas en este campo, iniciativas gubernamentales, desde las empresas y desde el sector sindical, y destaca el importante papel de la negociación colectiva.

        “Pensar que el cuidado y el trabajo en el hogar es un asunto que compete sólo a las mujeres ha impedido que mejore su calidad de vida”, dice el informe y plantea que “el cuidado humano también es una responsabilidad de los hombres”.

        OIT presentó el Pacto Mundial para el Empleo en Argentina
        Jueves, 07 de Abril de 2011
        El desempleo urbano en América Latina y el Caribe bajó a 7,3 %
        BUENOS AIRES – La OIT informó hoy que la tasa de desempleo urbano en América Latina y el Caribe regresó a los niveles de antes de la crisis financiera internacional de 7,3 %, en el marco de una reunión tripartita sobre la aplicación en Argentina de las recomendaciones del Pacto Mundial para el Empleo.

        La Directora Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Elizabeth Tinoco, destacó que si bien el descenso en la tasa de desempleo es una buena noticia “tenemos muchos desafíos por delante” relacionados con la meta de crear más y mejores empleos “que está en el corazón del Pacto Mundial”.

        Tinoco y un grupo de directores y especialistas de la OIT participaron este miércoles en una reunión tripartita convocada por esta Organización sobre “El Pacto Mundial para el Empleo en Argentina”.

        Al encuentro asistió el Ministro del Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Argentina, Carlos Tomada, así como representantes de las organizaciones de empleadores y de trabajadores de este país.

        El Pacto Mundial para el Empleo fue adoptado por los representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores en la OIT en junio de 2009 en medio de la crisis internacional, pero Tinoco explicó en Buenos Aires que “su vigencia va más allá de esa crisis” y que es un instrumento que puede servir como marco para “un nuevo modelo de desarrollo social y de crecimiento económico”.

        La tasa regional de desempleo urbano de 7,3 % en 2010 es similar a la que había en 2008, antes que se manifestaran las secuelas de la crisis. En 2009, en plena crisis, el aumento fue moderado hasta 8,1 %. De acuerdo con los números presentados en esta ciudad, en 2011 se mantendría un nivel de 7,3 % o de 7,2 % pese a que la región continuará creciendo por encima de 4 %.

        Tinoco destacó que es necesario poner en marcha políticas para generar un crecimiento rico en empleos que al mismo tiempo permita abordar temas relacionados con la calidad de los puestos de trabajo, con la alarmante informalidad en la región, con una baja cobertura de la protección social, y con un aumento insuficiente de los salarios reales.

        Además puso sobre la mesa el desafío que representa el empleo juvenil y destacó que es una prioridad para la OIT. En este momento la tasa de desempleo urbano juvenil llega a 13 %, unas 2,5 veces la de los adultos. Además, 20 % de los 106 millones de jóvenes de la región no estudian ni trabajan.

        “Los problemas de los jóvenes son estructurales y por eso es importante que sean abordados con medidas específicas”, señaló.

        El Pacto Mundial para el Empleo contiene un repertorio de recomendaciones estratégicas para promover el trabajo decente, proteger a las personas, generar un entorno favorable a las empresas sostenibles y promover el diálogo social.

        “Se trata de colocar el empleo como un objetivo fundamental de las políticas macroeconómicas”, dijo la Directora Regional de la OIT. Agregó que “el crecimiento económico sin empleo no es sostenible”.

        El Pacto está concebido para que cada país pueda aplicar sus recomendaciones de acuerdo a sus necesidades. Durante la reunión en Buenos Aires se realizó una reflexión sobre las medidas aplicadas en Argentina para enfrentar la crisis, las lecciones aprendidas y los caminos para seguir adelante.

        Para más información sobre el Pacto Mundial para el Empleo consulte:
        http://www.ilo.org/jobspact/lang--es/index.htm
         
        Para contactos de prensa de OIT:
        Luis Córdova, cordova@oit.org.ar (en gmail: luiscor@gmail.com ) +51 989301246
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